En este artículo vamos a hablar de los cuidados que necesita el cuero o piel usado en automoción. Como podeis imaginar existen en el mercado centenares de variantes y calidades de cuero para distintas aplicaciones, y el automóvil es un sector con sus propias necesidades en lo que a las tapicerías de cuero se refiere.

Entendiendo el cuero de tu coche

El cuero que vemos en nuestros coches está tintado. Obviamente el animal no lo deja del color que a nosotros nos gustaría. Antiguamente el tintado del cuero era un proceso bastante largo que suponía el uso de enormes barriles con diversas sustancias muy desagradables entre las cuales estaban la orina, corteza de roble y otras sustancias de origen vegetal. Hoy en día el tintado del cuero supone 3 horas de tambores giratorios y ácido de cromo. Los tintes vegetales son de mucha mejor calidad y lógicamente por su precio más alto se producen en menor cantidad. Este tipo de fabricación ofrece el mismo resultado aparente, y de forma mucho más económica, pero nunca ofrece el mismo aroma del cuero tradicional. Los colores son aplicados mediante una técnica de teñido que a veces depende del tipo de cuero a usar.

Tipos de cuero

Fundamentalmente son los siguientes:

Anilina. Piel o cuero sin ningún sellador protector, es decir, sólo tintado, se llama “Pura Anilina”. Es extremadamente suave aunque poco práctica, ya que se desgasta y mancha con mucha facilidad, de forma que no es recomendable si tienes niños o mascotas. Se usa sobre todo en ropa y muebles. Es muy difícil verlo en un automóvil.

Semi-anilina. La misma piel anterior a la cual se le aplica un capa protectora muy fina. La Semi-Anilina no se usa en coches normalmente, pero si frecuentemente en muebles.

Piel sellada o protegida. Este tipo de cuero es el usado en la inmensa mayoría de los asientos de los coches actuales. Posteriormente a su tintado se aplica una capa protectora transparente llamada “sealant” fabricada en poliuretano que lo cubre para mantener el color en su sitio, repeler suciedad, manchas, y proteger del desgaste. Pieles tratadas de esta forma se llaman “cuero sellado o coated leather o protected leather” o incluso “grano corregido”. El granulado se produce para tapar pequeñas imperfecciones del cuero, y son muy usados en tapicería de automóviles, muebles, ropa y bolsos.

El Nubuck o Nobuck tiene un tacto que recuerda el terciopelo. Frecuentemente para que la piel quede más suave, el trozo de cuero puede ser “loncheado” en 2 piezas. A eso se la llama “Split Leather”, o sea 2 cueros de la misma forma que provienen de la misma pieza. Posteriormente son tratados con un sellador grueso como los anteriores o bien con un sellador fino y aspecto mate. Es un tipo de cuero bastante delicado, muy bonito y se mancha muy fácilmente. Muy usado en chaquetas y calzado. Ultimamente les añaden aceites para fabricar productos más prácticos y resistentes.

Todos ellos tienen un proceso de fabricación y tintado que podeis ver en el esquema siguiente

Mantenimiento básico

El cuero es una piel. Piel muerta, sin embargo puede asemejarse a tu propia piel viva. La suciedad, los rayos UV del sol y la deshidratación son sus enemigos principales. Los mecánicos se manchan las manos en los recovecos y en ocasiones les provocan grietas. Pues lo mismo sucede con el cuero. No debe permitirse que la suciedad se acumule en micro-agujeros o poros. Simplemente puedes pasar una toalla de microfibra húmeda sobre tu asiento de cuero cada vez que lavas el coche. Los muebles sufren otro problema, la transpiración humana. Esto ataca el cuero. Por eso se recomienda, una vez a la semana, pasar una toalla de microfibra humedecida por zonas que están en contacto con manos y cabeza, para eliminar esos micro-depósitos salinos. Si tu coche tiene volante de cuero, haz lo mismo, una vez a la semana toalla de microfibra humedecida y cada mes usar un limpiador de cuero.

Se recomienda acondicionar el asiento del conductor cada 3 meses en invierno y cada mes en verano. Por supuesto eso son valores medios. Es evidente que en un clima como Canarias por ejemplo, se necesitará más hidratación que en un clima de mucha humedad como Asturias, por poner un ejemplo. Los demás asientos pueden tratarse 3 veces al año si no se usan demasiado. Parece evidente pero conviene recordar que siempre debe limpiarse la piel antes de acondicionarla. También asegurarse de que no queda suciedad en el intergranulado, en pliegues ni en las costuras.

En el caso de asientos de moto, la limpieza y sobre todo la protección contra la intemperie debe realizarse con mayor regularidad y con productos específicos para luchar contra los elementos como lluvia, contaminación, rayos UV, etc..

Los enemigos del cuero

El calor y los rayos UV resecan el cuero, especialmente ahora que aparcamos siempre con los cristales subidos por motivos de seguridad. Una temperatura ambiente exterior de 25ºC y al sol, puede suponer 40ºC en el interior. Si tu coche usa “Split Leather”, el cuero no tiene suficiente grosor para retener sus aceites naturales, de forma que es necesario acondicionarlo de manera regular. En muebles con las calefacciones se produce un efecto similar.

¿Cómo superar años de dejadez y descuido?

Esta es la pesadilla clásica de los compradores de coches de segunda mano. El coche de tus sueños estaba mal cuidado porque al anterior propietario no le importaba lo más mínimo el estado del interior. El resultado es un cuero que ha perdido elasticidad, y que por lo tanto está cerca de producirse las primeras grietas si es que ya no las tuviese. El cuero está desgastado, con muchos pliegues, o incluso grietas de distintos tamaños.

La primera reacción suele ser tintar el cuero para resolver el problema, pero no es una buena idea. Mejor limpiar primero para ver el estado real del cuero y luego ya tomar una decisión sobre si es necesario tintar o tal vez llevarlo a un tapicero profesional. Algunos tintados duran 2 años o incluso menos si han sido incorrectamente aplicados. Sin embargo el mayor daño es la pérdida de originalidad. Mantener el cuero original es muy importante en vehículos de alta gama y en coches clásicos. Si tratas de tintar de cualquier manera la costuras pueden dañarse.

Proceso de limpieza y acondicionado

Aspirado

El primer paso siempre es aspirar toda la suciedad acumulada en los pliegues y costuras. De no hacerlo esa suciedad hará de granalla y cuando pasemos el cepillo o la toalla desgastará y arañará el cuero, pudiendo incluso levantar el tinte en alguna zona. Conviene mover el respaldo hacia atrás para tener un acceso fácil a esa zona entre asiento y respaldo. Simplemente hay que tener la precaución de no usar un aspirador cuya boquilla tenga aristas o cualquier defecto que pueda arañar el cuero. Ojo con los aspiradores de gasolinera que a veces son maltratados y rozados por el suelo y las boquillas pueden tener zonas que nos arañen la tapicería.

Limpieza

La primera consideración es elegir un limpiador de cuero específico de automoción. Nada de productos caseros y desengrasantes ni similares. Hay multitud de productos para el cuero en el mercado, de diferentes calidades y precios. Los limpiadores de calidad suelen contener glicerina o lanolina para ir ablandando el cuero en el proceso de limpieza. También es necesario disponer de un cepillo de cuero suave. Si es de cerdas naturales, mejor. Entonces pasamos el limpiador bien por todas las zonas ayudándonos con el cepillo. No se trata de frotar fuertemente sino de que el cepillo nos ayude a que el limpiador llegue a la suciedad localizada en recovecos y pliegues. Dependiendo del nivel de suciedad podremos optar por dejar actuar al limpiador un tiempo (sin permitir que se seque).

En este caso los limpiadores más jabonosos tipo Duragloss Leather Shampoo  o Mothers Leather Cleaner  es suficiente con 15-10 segundos, y los más viscosos , como por ejemplo, el Gliptone GT12 Concentrated Leather Cleaner tienen la ventaja de que pueden estar más tiempo en contacto con la suciedad y la piel sin secarse. Entonces volvemos a remover por segunda vez con el cepillo de cuero. Y seguidamente retiramos la suciedad con una toalla de microfibra seca o ligeramente humedecida con agua pulverizada. Las toallas conviene que sean de 40x40cm y con un gramaje mínimo de 350 gr/m2, es decir, ligeramente mullida.

Si quedase alguna zona sucia, puede repetirse la operación en esa zona. Es conveniente trabajar en zonas pequeñas, es decir, no todo el asiento. El motivo es que si cubrimos una zona grande el limpiador se secará por la zona donde hemos empezado. Por ejemplo una zona de 50x50cm está bien, por ejemplo, la parte horizontal del asiento. El respaldo lo dividiremos en 2 zonas. Posteriormente se recomienda esperar una hora para que seque totalmente y ya podemos aplicar el acondicionador.

Acondicionado

La misión del acondicionador es nutrir e hidratar el cuero. Con el paso del tiempo la piel se va resecando (deshidratando), y por lo tanto, va perdiendo suavidad y elasticidad. Y cuando eso sucede, se agrieta e incluso se raja. Los pliegues son normales en la piel auténtica no hay nada de malo en ellos. Las grietas ya son más graves y suelen comenzar por los pliegues. Es recomendable que los acondicionadores sean en base agua para que puedan atravesar la capa de protección original del cuero. El mecanismo de paso de los agentes hidratantes, es en forma de vapor al igual que se intercambian gases a través del corcho de una botella de vino. Existen igualmente gran variedad de productos para acondicionar piel de automoción.

Se aplican con un aplicador de microfibra por ejemplo, vierte como una moneda de 1€ de acondicionador, por ejemplo, Duragloss Leather Conditioner o Mothers Leather Conditioner y se extiende por la superficie a tratar, se deja unos minutos que el cuero absorba lo que necesita y se retira el sobrante con una toalla de microfibra seca o ligeramente humedecida. Siempre debe quedar un sobrante que es el que retiramos. Los cueros más resecos absorberán más y los mejor hidratados menos, por eso echar mucha cantidad es absurdo. Gastaremos más producto y saturaremos antes las toallas que estemos usando. Os mostramos a continuación un vídeo sobre el proceso.

Los 5 errores a evitar

Volvamos a nuestra propia piel. Nadie en su sano juicio se ducha con amoniaco o desengrasantes, ni tampoco se lavan las manos con pastas ni aceites grasientos en manos y cara. Por lo tanto debemos usar productos formulados específicamente para cada material.

Errores típicos serían:

  1. Nunca usar amoniaco. Elimina los aceites naturales, reseca de forma muy agresiva y daña las costuras.
  2. Nunca usar cera de abeja, porque tapona los poros y hace la superficie muy brillante y resbaladiza.
  3. Nunca usar detergentes caseros que pueden contener sal y sosa cáustica
  4. Nunca usar aerosoles porque suelen contener siliconas.
  5. Nunca usar grasa de caballo, crema de zapatos, o acondicionadores de material de equitación porque están diseñados para cueros más gruesos donde la transpiración  y paso del aire no es esencial.

Aquí podéis ver una muestra del tipo de productos para el cuero en varios grupos: limpiadores, acondicionadores + 2 en 1 y protectores.

Manchas difíciles

Un tipo de manchas que preocupa mucho suelen ser marcas accidentales de tinta de bolígrafo. Son especialmente llamativas en asientos de color claro y la clave está en quitarlas cuanto antes. Es decir, cuanto más fresca esté la mancha, más fácil será eliminarla. En este caso, si todavía es relativamente reciente podemos usar un quitamanchas de tinta como el Gliptone Inkstick – Eliminador de manchas de tinta.

También conviene destacar que el tejido de la ropa vaquera es ligeramente abrasivo lo que puede provocar el pelado del cuero. Mucho ojo también a los remaches de los pantalones vaqueros que a veces pueden provocar grietas. En el caso de transferencia de color entre ropa vaquera y cuero de automóvil puede usarse un limpiador en base disolvente como por ejemplo el Gliptone Safety Solvent Cleaner.

Protección del cuero

También existen muchos productos en el mercado para proteger el cuero de tu coche. Es una buena idea si se le da un uso intensivo y queremos mantener ese buen aspecto por mucho tiempo. El día a día puede suponer la llegada de suciedad, sudor, líquidos, manchas, etc…Lo ideal es tomar la decisión de proteger desde el principio y no cuando el cuero ya esté en mal estado. Igualmente hay que considerar el uso. No es lo mismo y coche que haga muchos kilómetros y otro que no. No es lo mismo si viajan niños que si no. Es decir, cada uno debe tomar una decisión basada en el uso y en el acabado requerido.  Podemos encontrar desde ceras para cuero, a acondicionadores con algo de protección, protectores nanotecnológicos, protectores con cuarzo diluido e incluso coatings de cuarzo especialmente formulados para proteger el cuero del automóvil.

La aplicación de todos estos productos es bastante sencilla. Normalmente se vierte una pequeña cantidad (como una monedad e 1€) en un aplicador de microfibra y se extiende el producto por la superficie a tratar. No es necesario echar mucha cantidad. Después de unos minutos se vuelve a pasar una toalla limpia por el asiento o volante para retirar el exceso de producto. Es conveniente dejar pasar una hora antes de conducir el vehículo para asegurarnos de que todo queda bien seco.

Para cualquier sugerencia de mejora, crítica constructiva o aclaración sobre este artículo por favor indicadlo de aquí abajo. Agradecemos vuestro comentarios.