• No uses cera, abrillantador ni siliconas: están formulados para pintura, no para capotas, y pueden dejar residuos grasos o dañar la textura del material.
• Evita lavar la capota en túneles automáticos: los rodillos o cepillos pueden dañarla o dejar marcas.
• No la dejes plegada si está mojada: esto favorece la aparición de moho, malos olores y posibles grietas por humedad retenida.
• Guarda el coche bajo techo o con una funda si es posible: el ambiente exterior acelera el deterioro, especialmente en climas extremos.