Una pulidora rotativa es una herramienta eléctrica de pulido con un cabezal que gira de manera continua sobre un eje. A diferencia de las pulidoras orbitales, que tienen un movimiento oscilante, las rotativas giran sin detenerse, lo que las hace más agresivas y adecuadas para trabajos de mayor intensidad. Son ideales para eliminar imperfecciones profundas, como arañazos, marcas de remolino y otros defectos en la pintura.