El proceso de aplicación de un quick detailer es sencillo. Aquí te explicamos los pasos básicos para obtener los mejores resultados:
1. Lava y seca tu coche: Antes de usar el quick detailer, asegúrate de que el coche esté libre de suciedad gruesa. Si es posible, pasa una clay bar para eliminar contaminantes más difíciles.
2. Aplica el producto: Rociar una pequeña cantidad de quick detailer sobre la superficie deseada.
3. Frota con una toalla de microfibra: Usa una toalla de microfibra limpia para frotar el producto en movimientos circulares o lineales.
4. Secado: Si es necesario, seca la superficie para evitar cualquier marca y obtener un acabado brillante.