• Antical líquido: perfecto para superficies amplias como el capó, el techo o las puertas. Su formato en spray lo hace muy cómodo para aplicar y enjuagar.
• Antical en gel: más denso y preciso, ideal para detalles como rejillas, emblemas, marcos de ventanas o llantas.
• Formulaciones específicas para llantas y cristales: algunos productos están adaptados a materiales más delicados como aluminio, cromados o vidrios tratados.