• Recupera el brillo original de la pintura, eliminando la película opaca causada por la contaminación ambiental.
• Prepara la superficie para tratamientos posteriores como encerado, pulido o protección cerámica.
• Elimina contaminantes invisibles al ojo pero palpables al tacto, dejando una superficie completamente lisa.
• Mejora la adherencia de productos protectores, aumentando su eficacia y duración.