1. Asegúrate de que el guante esté limpio y seco
Antes de usarlo, revisa que no haya residuos atrapados en las fibras. Si el guante está sucio, podrías arrastrar partículas y provocar rayones.
2. Aplica el producto adecuado según la zona
Puedes rociar directamente el limpiador sobre la superficie del coche o aplicarlo sobre el guante. En el exterior, se puede usar junto con champús, quick detailers o desengrasantes suaves. En el interior, puedes usarlo seco o con productos específicos para plásticos, cuero o pantallas.
3. Limpia con movimientos suaves y controlados
No es necesario aplicar presión. La eficacia del guante está en sus fibras, no en la fuerza. Trabaja de forma ordenada, por zonas, para asegurar una limpieza uniforme.
4. Usa el guante también para secar
Después del lavado, los guantes de microfibra también se pueden utilizar para absorber la humedad restante. Son especialmente útiles para detalles pequeños como los marcos de las puertas, las molduras o los espejos.
5. Lava y conserva bien tus guantes
Lávalos a mano o en lavadora con detergente neutro, sin suavizantes. Sécalos al aire y guárdalos en un lugar limpio para evitar la acumulación de polvo.