El mantenimiento de la pintura no depende solo del champú. También es importante contar con los accesorios adecuados que garanticen un lavado suave y sin riesgo de arañazos. Estos son los básicos que no deben faltar:
• Champú puro de alta calidad
Es el corazón del proceso. Debe tener un pH neutro y ser libre de aditivos que puedan alterar ceras o coatings.
• Toallas de microfibra para secado y acabado
Absorben bien la humedad sin dejar marcas y ayudan a evitar los clásicos rastros de agua que aparecen tras el lavado.
• Guantes de lavado de microfibra
Son suaves, retienen la suciedad en sus fibras y evitan que las partículas vuelvan a tocar la pintura, reduciendo al mínimo el riesgo de rayones.