¿Qué pulidora comprar?

Una pregunta que recibimos habitualmente cuando alguien quiere pulir la pintura de su coche, es ¿qué tipo de pulidora me compro? En el mercado existe una gran cantidad de pulidoras, y a precios muy distintos. Normalmente es difícil elegir una de ellas. Para ir aclarando un poco el asunto, se puede decir que existen 3 grandes grupos en los cuales se pueden dividir todas las pulidoras:

  • Rotativas
  • Orbitales
  • Roto-Orbitales

En realidad no hay una pulidora que sea mejor que otra sino que son diferentes pulidoras, cada una para un uso. Cada una tienes sus ventajas y sus inconvenientes. En caso contrario sólo existiría un mismo tipo para todos los usos. Depende de cada usuario elegir aquella pulidora que se adapte mejor al tipo de trabajo que quiere realizar, o si ese usuario es profesional o aficionado, o también del presupuesto disponible.

Pulidoras rotativas:

Las pulidoras rotativas se caracterizan porque el movimiento del plato es giratorio simple, es decir el plato gira a una determinada velocidad en torno al centro. Todas las pulidoras rotativas funcionan normalmente entre 800 y 3.500 RPM (revoluciones por minuto). Recordemos no confundir una radial con una pulidora. Las radiales suele girar en torno a las 12.000 rpm y de usarla quemaríamos la pintura de nuestro coche por exceso de fricción. Es habitual que las pulidoras rotativas tengan un selector de velocidades. La diferencia entre una pulidora profesional y una para un aficionado, es que a la pulidora para estos últimos no se le puede dar un uso intensivo, ya que acabaría quemándose. Además las profesionales suelen pesar algo menos, lo cual las hace más manejables. Este tipo de pulidoras tiene la ventaja de una mayor potencia y por tanto un poder de corte más elevado, con lo que se van a poder eliminar los defectos de la pintura con una mayor rapidez. Este mayor poder de corte es a su vez una desventaja, ya que produce una mayor fricción que calienta la pintura y eso junto con el tipo de movimiento hace que sea habitual dejar feos hologramas. Cualquier persona que no haya pulido nunca, casi con total seguridad va a dejar muchos hologramas en la pintura con este tipo de pulidora. Con las pulidoras rotativas se puede tardar un 20% o 30% menos en realizar el trabajo que con una pulidora orbital. Los precios oscilan de entre unos 40€ las más baratas chinas y de baja calidad, hasta los 400-500€ de alguna Flex o Rupes. Un ejemplo es  GCM Pulidora Rotativa.

Pulidoras orbitales:

Por otro lado tenemos las pulidoras orbitales, también llamadas “dual action polisher” o “random orbital polisher” como su propio nombre indica, generan un movimiento orbital, que a su vez, derivado de este, genera un movimiento rotatorio, es decir, que el plato gira y oscila al mismo tiempo. El momento angular de las oscilaciones fuerza una rotación en la misma dirección. Por ello se llaman “dual action” porque oscilan y rotan respecto al centro, realizando un movimiento de “doble acción”. Estas pulidoras son más ligeras y fáciles de manejar. Cualquier persona que nunca haya realizado un trabajo de pulido puede hacerlo perfectamente con una pulidora orbital. No se “agarran” a la pintura como las rotativas. De modo que somos nosotros quienes dirigimos la máquina y no ella la que nos dirige a nosotros.  Incluso con un paso de corte en el pulido no vamos a calentar la pintura y tampoco generar hologramas. Con una pulidora orbital es físicamente imposible generar hologramas por el tipo de movimiento que realiza, de  modo que, usándolas podemos ir tranquilos y relajados. Como el poder de corte o abrasividad es menor que una rotativa la probabilidad de generar algún daño a la pintura es muy baja. Este es el tipo de pulidoras que recomendamos para las personas que están empezando y para cualquier aficionado o profesional. Todo son ventajas. Sus precios suelen comenzar sobre los 150€, hasta los 400-500€. Un ejemplo de este tipo con 880W de potencia es la  Pulidora orbital Koala Polisher.

Esquema movimiento pulidora orbital

 

Dentro de las pulidoras orbitales existe un subgrupo llamado Long-Throw, que tienen un diámetro órbita mayor (15mm o 21mm frente a los 8mm habitual), que aumenta la fricción y por tanto el poder de corte o pulido. Es posible cubrir una mayor superficie, eliminando swirls y hologramas más rápido y con menos esfuerzo. Con una prestaciones mayores, sus precios suelen comenzar en los 200€ hasta 400-500€ dependiendo de las marcas. Una máquina de este tipo sería la Pulidora Koala Polisher K15 Long-Throw. A la vez que aumenta el poder de corte con el tamaño de la órbita, también aumenta la posibilidad de crear el defecto de las orbitales que es el llamado “haze” o neblina, o simplemente falta de claridad o transparencia en el brillo. Por ese motivo, no es conveniente aumentar indefinidamente el tamaño de la órbita, estado en óptimo en términos de acabado en las de 8mm o 15mm, siendo las de 21mm menos populares.

 

Pulidora Koala Polisher K15 Long-Throw

Pulidora Koala Polisher K15 Long-Throw

Muchos profesionales toman la decisión de realizar el paso de corte con una pulidora rotativa, y después el paso medio y el final con una pulidora orbital, para asegurarse de que ningún coche se entrega al cliente con hologramas. Las orbitales tienen la ventaja de eliminar los hologramas creados por las rotativas, de modo que por así decirlo se “matan 2 pájaros de un tiro”.

Pulidoras roto-orbitales:

En último lugar tenemos las pulidoras roto-orbitales, que son máquinas profesionales de una gran calidad. Presentan las ventajas tanto de las pulidoras rotativas como de las orbitales. En estas pulidoras el movimiento de rotación se genera de manera forzada por un engranaje, lo que quiere decir que aunque apretemos mucho la pulidora contra la pintura, está no va a dejar de girar. En este caso la rotación forzada va en dirección opuesta a la rotación de las órbitas. Esta combinación provoca un poder de corte ligeramente inferior al de las rotativas, y superior a las orbitales pero con la ventaja de que su movimiento orbital no nos va a dejar ningún tipo de holograma en la laca. Un ejemplo de este tipo es la Flex Tools Pulidora Roto-Orbital.

El calor producido por la rotación no puede aumentar indefinidamente porque es contenido debido a que el movimiento orbital ayuda a su disipación. Podríamos sin duda sobrecalentar la superficie si ponemos empeño, pero lo normal es que sea muy difícil llegar a ese punto. Tanto las pulidoras roto-orbitales como las orbitales, además nos sirven para lijar con seguridad, ya que el movimiento orbital es adecuado para el lijado porque deja unas marcas menores.

Esquema movimiento pulidora roto-orbital

VENTAJAS E INCOVENIENTES:

En términos de precio, las pulidoras roto-orbitales suelen tener precios más elevados, después las rotativas y por último las orbitales. Tenemos la excepción de la gama de pulidoras rotativas chinas, que suelen ser las pulidoras con precios más económicos que se pueden encontrar en el mercado, aunque cuentan con la desventaja de que al apretarlas contra la pintura del coche, se reduce su velocidad o incluso se paran.

¿QUE TIPO DE PULIDORA DEJA MEJOR ACABADO?

Esta es una pregunta fácil de hacer, pero de difícil respuesta. Existen opiniones para todos los gustos a este respecto. Los defensores de la superioridad de las rotativas afirman que la mayor generación de calor deja un acabado más preciso y que los microabrasivos se rompen de manera más uniforme. Y los defensores de la superioridad de las orbitales afirman que la generación de menos calor y el tipo de movimiento dejan menos marcas en la pintura, y por lo tanto un acabado más perfecto.

También sería necesario evaluar el tipo de esponja usado. Es comportamiento de las esponjas frente al pulimento y al tipo de movimiento afecta de forma directa en el acabado. Incluso el tipo de pintura, las vibraciones de la máquina y otros pequeños factores podrían tener algún tipo de influencia. Pero en términos comparativos podemos dejarlos fuera de la ecuación por simplificar las posibilidades.

En términos microscópicos, todos los pulimentos “arañan” y por lo tanto el mejor brillo lo obtendremos con los pulimentos más finos, mientras que la eliminación de defectos se realiza con los pulimentos más gruesos (también llamados de corte). El brillo que percibimos (acabado final) depende de lo plana que consigamos dejar la superficie de la pintura, en este caso la capa más externa que es la laca o barniz (clear coat, en inglés). En esencia, la cantidad de luz reflejada por una pintura es más o menos similar, pero lo que determina nuestra percepción de mayor brillo es la calidad y precisión del ángulo de salida de la luz en esa superficie. Cuando más “plana” quede la superficie, más precisión de la luz reflejada, y más brillo. De forma que se trataría de averiguar qué tipo de máquina, o mejor dicho, qué tipo de movimiento dejará la superficie más plana. Es decir, cómo se mueven los abrasivos por la superficie de la pintura.

Pues el tamaño de las marcas de pulido es similar en la pintura para ambos movimientos. La diferencia real estriba en la forma que presentan esas micro-marcas o “nano-arañazos” que necesariamente quedan tras el pulido. En el caso de las orbitales, las marcas quedan más difusas repartiéndose de forma aleatoria. Por eso también se las conoce como “random orbital polishers” además del ya conocido “dual action”.

Las marcas creadas por las pulidoras rotativas, en caso de ser visibles por un uso erróneo, tienen forma de holograma. Y las marcas creadas por las pulidoras orbitales de doble acción o “dual action”, en caso de ser visibles por un uso erróneo, tienen forma de ligerísima opacidad (haze). Lo que sucede es que es mucho más probable y evidente ver hologramas que percibir una ligerísima falta de brillo.

La clave está en el usuario y en la experiencia que tiene en el uso de la máquina, sea cual sea. De forma que es más fácil obtener resultados excelentes con la máquina que nos sintamos más cómodos por el motivo que sea y por la experiencia acumulada en el uso de esa máquina.

Pulidora Flex Tools Roto-orbital

Pulidora Flex Tools Roto-orbital

¿QUE PULIDORA ME COMPRO?

Entonces surge el gran dilema. La pregunta del millón. El momento cumbre. ¿Qué pulidora me conviene comprar?

Pues depende de varios factores. Si eres un profesional, normalmente necesitarás una rotativa de buena calidad y una orbital, como mínimo. Añadir una roto-orbital no es mala idea, si tu presupuesto te lo permite. La rotativa te permitirá recortar tiempo que es oro para un profesional, y la orbital te servirá para lijar, pulir, encerar y eliminar hologramas de forma fácil y rápida.

Si eres un aficionado, una orbital es la compra maestra. Con una sóla máquina podemos hacerlo todo. Y no sólo eso, además tiene poco peso, fácil de usar, no deja hologramas, y es casi imposible provocar daños a la pintura. Tardarás ligeramente más en el proceso de corte que con una rotativa, pero las ventajas sobrepasan con creces los inconvenientes. Si eres aficionado, y por cuestiones de presupuesto, optas por una pulidora rotativa económica, de esas chinas, deberás lidiar con los problemas de peso, hologramas y posibles daños en esquinas por exceso de fricción. A partir de aquí ya cada uno debe elegir la que más le convenga según el uso que le dé y su presupuesto.

Tenemos disponible en nuestro canal de Youtube, llamado Car Care Europe España, un vídeo sobre este tema, donde puedes ver todos los tipos de pulidoras en acción. A continuación podéis ver el vídeo: