Una vez que sabemos algo más sobre los coatings, y examinando las diferencias entre ceras y coatings de cuarzo (SiO2) del siguiente cuadro de protección comparativo, es posible que hayas decidido aplicar una capa de coating de cuarzo para proteger tu coche.

Incluso aunque hayamos decidido aplicar un coating, por sus evidentes superiores prestaciones respecto a ceras y selladores, debemos ser realistas respecto a qué esperar de un coating. Hay que tener cuidado para distinguir lo que son capacidades reales y lo que es puro marketing. A todos nos gustaría poder aplicar un tratamiento anti arañazos de verdad, o un tratamiendo que “blinde” la pintura. Pero creedme, eso todavía no está inventado. Como siempre hay gente que de algo pequeño que es verdad, lo extrapolan a una realidad mayor inexistente. Por ejemplo, lo de los arañazos (swirls).

¿Protegen los coating de los arañazos?. La respuesta es si, pero de los muy muy muy leves. Es decir, de los arañazos creados con el tiempo por lavados más o menos incorrectos. Los reduce, que no los elimina. Coche recién protegido con coating va a lavar a los rodillos,……y sale arañado, por supuesto. Desgraciadamente es la realidad. Las ceras y selladores no protegen nada contra arañazos, y los coatings si. De forma que si lavo mi coche bien, me aguantará mucho sin swirls. Los coatings son excelentes productos, y lo más avanzado del momento pero no hacen milagros.

Una vez que hemos decidido que vamos a aplicar un coating a nuestro coche llega el momento de ver por cual nos decidimos.  Como siempre hay muchas marcas y a muchos precios. En ocasiones el precio es representativo de la calidad y en otras el precio está basado en el buen marketing que se hace del producto.

Existen varios fabricantes en el mercado que tienen entre sus gamas coatings. Por ejemplo, Gyeon, Carpro, Gtechniq, Modesta, Duragloss, CeramicPro, Nano Ceramic, Pinnacle, etc… cada uno con variantes de estos productos en varias concentraciones de SiO2, precios y calidades.

En terminos de durabilidad hay algunos que prometen hasta 5 años. Lo cual es absolutamente irreal. Pronto alguno prometerá 8-10 años, o lo que haga falta. Prometer es gratis. La trampa está en que es necesario reaplicaciones de algún tipo. Por lo tanto, así pueden durar toda la vida. Si no se hacen las reaplicaciones o bien nos dicen que no es necesario es cuando podemos ver su verdadera durabilidad. Si en torno al los 12 meses vemos que desaparece nos dirán que la durabilidad depende del uso, del número de lavados, del tipo de químicos empleados en su lavado, de las horas de exposición solar, etc…  Y será verdad. Por eso la única forma veradera de comprobar la duración es aplicar 2 coatings distintos en el mismo coche. Sobre este aspecto cabe destacar que cuando se pierde la repelencia al agua, no significa que no exista protección o que no quede coating sobre la pintura. La capacidad de repeler el agua o efecto hidrofóbico es lo primero que van perdiendo los coatings. Un buen coating es que el después de 12 meses de aplicación todavía retenga un 80% del efecto hidrfóbico inicial.

Otro factor a tener en cuanta es el espesor de la capa de cuarzo. Cuanto más mejor. Pero aquí muchos también hacen trampas y nos dan los datos del coating seco, pero no curado. Está curado después de 1-2 semanas desde su aplicación. En ese momento alcanzan su mayor dureza y ofrecen sus plenas prestaciones. El asunto es que muchos “encogen” entre un 50-60% desde que se secan (1-2 horas) hasta que finaliza el curado. Un buen coating es el que ofrece un “encogimiento” pequeño. Es decir que mantenga su espesor practicamente inalterable.

Respecto a la pureza del coating, para ser un buen coating es recomendable que supere el 50% de SiO2 en su composición.

La dureza es otro factor importante. Se suele medir como la capacidad de añadir cierta dureza al conjunto coating + pintura (2H-4H). No vale la dureza del coating en si mismo (9H) y la dureza de la pintura por separado (3H-4H). Para ello lo mejor es buscar el certificado del producto testado por algún laboratorio independiente. Aquí podeis ver un ejemplo:

También hay que contar con factores como el ángulo de contacto (beading), si nos gustas las bolitas perfectas cuando llueve o la resistencia a productos químicos e insectos.

La capacidad de evacuar agua (sheeting) es otro factor que suele gustar mucho y afecta a la capacidad de autolimpieza de los coatings.

Por último cabe destacar la facilidad de aplicación como factor fundamental a la hora de realizar una buena elección.  Si lo aplicamos mal quedarán marcas o zonas sombreadas. En estos casos es necesario quitarlos y aplicar de nuevo. El problema para quitarlos es que, como ya hemos dicho, los coatings son muy duros y están fuertemente adheridos a la pintura. Se necesitara un polish de corte tipo Menzerna FG400 y pulir con pulidora para eliminar una capa de coating. De forma que invertir en un coating fácil de aplicar es fundamental y nos puede ahorrar muchos disgustos y un buen dinero.

Otro factor sería el precio. En este tipo de productos a veces se paga por la exclusividad, otras veces por la demanda, la calidad, la originalidad, etc… La elección correcta sería fijarnos en una buena relación calidad/precio. Hay algunos coatings de 400€ que no son apreciablemente mejores en ninguna característica a otros que no llegan a los 100€. En ocasiones incluso inferiores. Por lo tanto no deberíamos fijarnos en el precio sino en las prestaciones reales.

También existen coatings específicos para plásticos, faros, llantas, textiles, cuero, etc.. Cada cual tiene su particularidad al tener que adherirse fuertemente a las distintas superficies. Por ejemplo, los coatings para llantas deberán tener una buena resistencia a las altas temperaturas. La razón es que el polvo de las pastillas de freno llega a las llantas extremadamente caliente comprometiendo la integridad de cualquier tratamiento.