El descontaminado del coche es una parte fundamental del mantenimiento exterior. Va más allá del lavado común y se enfoca en eliminar contaminantes incrustados que no se ven a simple vista pero que sí afectan la pintura, el brillo y la suavidad del coche.
Estos contaminantes provienen de múltiples fuentes: polvo de frenos, resina de árboles, lluvia ácida, restos metálicos, alquitrán o pulverizados de pintura. Con el tiempo, se adhieren con fuerza a la superficie y si no se eliminan correctamente, pueden provocar manchas, oxidación o pérdida de brillo.